Pongamos reglas

 Cuando mi cuerpo paró de convulsionarse, se salió de mí, dejándome esa horrible sensación de vacío una vez más. Me besó toda la línea de mi columna, me giró suavemente y besó dulcemente los labios. Sus continuos cambios de salvaje a tierno me aturdían y me excitaban. Sentí mi cuerpo flojo y él también lo notó. Me cargó hasta la cama y me sentó so

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP