Los estilizados y perfectamente vestidos vampiros de Vladislav, estaban por lanzarce al feroz ejército de Anubis el dios del embalsamamiento los había traído de vuelta... de nuevo, esos malditos chacales no morían, podían resusitar una y otra y otra vez!
En un estruendoso rugido los enormes chacales negros avanzaron, los vampiros corrieron hacia ellos a velocidad sobrenatural, sacaron sus afiladas garras, mientras corrían degollaban a las terroríficas bestias, muchos Vampiros no salieron ilesos