Mundo ficciónIniciar sesiónDayana miró al suelo, pensando - es poco probable que se hayan mudado, deben estar escondiéndose en otro lugar - luego levantó la cara.
Con los codos flexionados hacia arriba; mientras se sujetaba del borde, preguntó - Cuando le das el dinero, ¿no te da una dirección para entregarlo?
Meneó la cabeza - el banco lo descuenta directa







