Mundo de ficçãoIniciar sessãoTenía que irse; pero no quería. Debía ir a trabajar el próximo día; además, el último metro se iría pronto. Dayana apretó los puños, indecisa; mientras la luna se posaba en lo alto del cielo.
-¿No deberías regresar ya? - una voz le llamó la atención. Volteó la cara hacia la izquierda - ¿tienes auto o te vas con alguien







