Narra Alejandro Silva
Estaba haciendo un esfuerzo enorme para controlar mi temperamento.
Me convencía una y otra vez que mi actitud era la correcta, pero no podía evitar la fea sensación que invadía mi cuerpo al recordar dicha imagen.
Estaba sentado en la sala de juntas esperando por mis padres para poder hablar primero con ellos y advertirles sobre mi decisión, para luego juntarnos con el padre de Nicol. Nada me haría cambiar de opinión y eso lo tenía que dejar en claro.
Quería pensar en otra