Mundo ficciónIniciar sesiónComo cualquier otro momento muy esperado y cuidadosamente planeado, el jueves no estaba de acuerdo.
Silvia no podía creer la multitud de pequeñas cosas que se complicaban, en una proyección geométrica que parecía decidida a empujar el absurdo al plano surrealista ante sus ojos incrédulos, quitándole todo control, hasta que sólo pudo rezar para no morir en el intento.
Los padres de Claudia vivían a cuarenta minutos en auto del hotel de Jim. La otra forma de llegar era







