Mundo ficciónIniciar sesiónLa notificación despertó a Silvia un par de horas antes del amanecer. Guillermo todavía dormía, y se movió con cuidado para no despertarlo. Nada en su teléfono. Buenas noticias. Sus hermanos no habían sido arrestados, asaltados ni asesinados, y ella no tenía que correr al rescate. ¿Entonces qué? Notó que había dejado la tablet encendida y la tomó frunciendo el ceño.
¿Un MP? Eran más de las cuatro de la mañana del domingo en Argentina, y Jim jamás le había escrito en su medianoche de s







