Mundo ficciónIniciar sesiónEra como esos cuentos de pescadores que presumen de los peces que atraparon. La primera vez que lo cuentan, separan las manos unos veinte centímetros.
—¡Era así de grande! —dicen.
La segunda vez que lo cuentan, las manos están treinta centímetros separadas.
—¡Era así de grande!
Diez días después ya arponearon solos a Moby Dick y hasta salvaron al capitán Ahab.
El Caso Jay amenazaba con salirse de proporciones en la misma escala.
Silvia
A partir de este capítulo, entra en escena el "español argentino". Como tiene notorias diferencias con el español neutro, no duden en preguntarme en los comentarios cualquier cosa que no entiendan. ;D







