Mundo ficciónIniciar sesiónLa cabeza de Jo asomó por encima de la división entre los asientos.
—¿Estás despierto?
Un momento después palmeaba las piernas de Jim para que le hiciera lugar para sentarse, con una copa de champagne y su teléfono.
—Aquí tienes —sonrió, dándole la copa a Jim.
Él la sostuvo en silencio. Jo se estiró hacia su asiento para procurarse otra copa y una botella de champagne, qu







