Mundo ficciónIniciar sesiónAquellas ganas de arrancarles la lengua a los dos, me envolvían en un manto espantoso de rencor, no podía creer que estuvieran haciendo eso frente a mí, otra vez.
—Hola Milan —saludó Serena muy contenta a mí mejor amigo, quien se veía algo confundido.
—Hola —Milan ob







