Mundo ficciónIniciar sesiónNora
La vibración de mi teléfono resuena aún en mi bolsillo, un eco siniestro que sella mi destino. Una sola vibración. Un código. Una condena.
Los estudiantes se apresuran hacia la salida, parlanchines, despreocupados. Su mundo me parece de pronto de una banalidad estridente, de una ligereza que he perdido irremediablemente. Guardo mis cosas con una lentitud calculada. Cada gesto es medid







