Me muerdo una que otra vez los labios, un tanto nerviosa. A un lado del camino se ve una especie de atajo, así que aparcamos allí. Suspiro cuando el silencio reina en el lugar, solo se escuchan nuestras respiraciones y uno que otro pajarito cantando a lo lejos. Reviso la pantalla de mi móvil, desgraciadamente no hay señal.
—¿Tampoco tienes señal?
Desvío la mirada hacia él, lo pillo mirándome.
Mi corazón comienza a latir desbocado debido a que me produce nervios y no comprendo el porqué.
—No, bo