Busco en todos los lugares posibles, mas no hallo la perfecta silueta de Mark. Me quedo aquí de pie, sintiendo un nudo en la garganta y mucho temor debido a que estoy sola y sin ayuda ahora.
—Bonita... —Escucho su grave voz a mis espaldas y me giro con el corazón latiendo a mil.
Sin siquiera pensarlo un segundo, me lanzo a su cuello y escondo mi cabeza allí, él se abraza a mi cintura con fuerza.
—Pensé que te habías ido... —dejo escapar un sollozo cargado de impotencia y de nuevo me aferro a