Mundo de ficçãoIniciar sessão–¡Qué hermosos nietos! –elogié a Isabel Philips, mientras me mostraba unas fotos de sus nietos cuando almorzamos con ellas en la reunión programada.
–Ellos son mi mayor orgullo, querida –contestó.
Desde lo que pasó con el señor Hole en el club de campo, Derek insiste en llevarme a sus r







