Kilian
Por la tarde, ambos asistieron a la clínica puntuales y se hicieron los exámenes correspondientes. Se burlaron el uno del otro por el pavor que ambos sentían con las inyecciones, pero salieron airosos mostrándose las paletas que obtuvieron en el laboratorio por haber sido valientes ante la diversión del médico y las enfermeras que les siguieron el juego y no pararon de reír con ellos.
Salieron a la espera de los resultados en los próximos días e informados sobre volver en unos meses y