Me gustaría decir que me detuve a pensar mi decisión por un segundo. Pero realmente no era así, la verdad es que ya la tenía. Ya había decidido y estaba segura, aunque no iba a negar que doliera un poco, no sabía que podría cambiar con mi decisión. El sueño comenzaba a desvanecerse. Y si eso pasaba la decisión seria de los ángeles. Así que me tuve que apresurar, me adentre rápidamente al pasillo y comencé a correr.
Momentos de mi vida comenzaron a aparecer en mi cabeza. Imágenes de mi infancia