Siempre fuiste tú.
Capítulo 72.
Elisa lloraba recostada en el pecho de su madre, era la primera vez que estaban juntas, pudo verla mientras dormía pero lo que estaba sintiendo al tenerla en un acto tan emotivo no tenía comparación.
— Eres tan linda, hija, y le agradezco tanto a Dios por haberme permitido conocerte y formar parte de tu vida, mira nada más, podré conocer también a tus hijos, esa sí que es una verdadera bendición —dijo visiblemente ilusionada.
— Luke y yo tendremos trillizos, mamá