Ambos olvidaron la cena y se saltaron el desayuno mientras Lily salía del hospital.
- Subiremos en el segundo – Pietro la guío delante de una fila de autos – es por protocolo
- ¿No es obvio que nunca vas en el último ni el primero?
- Necesito ojos al frente y alguien que me cuide la espalda, no intento mezclarme – le explicó.
- Oh… con que es así
Pietro le abrió la puerta del asiento trasero y espero a que ella subiera bajo la miraba atónita de todos sus guardias.
- Señor Vermont, ¿Iremos a la