Salimos de la casa de Jason y Aleynor, y volvimos a la cabaña nuevamente, caminando por la orilla del lago. El sol saludaba al atardecer y las nubes se pintaban de tonos rosa azulados. Sentí gran paz, en aquel momento de incertidumbres, al caminar de la mano con mi pareja; como si nada ocurriese y solo existiéramos él y yo. Sin embargo, era evidente que a nuestro alrededor deambulaba el clima de estrés; muchas interrogantes se cernían a nuestro alrededor. Aún así, en ese momento, solo quería di