Capítulo 36
Durante el tiempo que permanecí fuera de la casa de la manada, sólo llegaron dos manadas, las que fueron muy bien recibidas por Emil, Darien y Beth, por lo que mi ausencia no fue especialmente notoria. La mayor cantidad de invitados no hicieron su entrada, sino, hasta llegada la tarde y posterior noche. A cada momento que podía escaparme unos segundos, subía hasta la habitación de Ayla, para ver si se encontraba bien; una gran dificultad de amar a un ser elemental, es tener la incertidumbre de s
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