Capitulo 48.
El amanecer estaba próximo dormía tranquilo y eso me calmó mucho Artemis a pesar de nuestra conversación de anoche no dejaba de sentir culpa, descansaba su cabeza en su cálido pecho, sus latidos lograban aún después de tanto tiempo llenarme de una paz infinita paz, una paz que en este momento de verdad necesitaba aunque sea solo un momento.
Intenté levantarme con cuidado de no despertar a Artemis, cuando ya estaba por salir de la cama, unos fuertes brazos me tomaron de la cintura haciéndome vo