Lo que sentimos (3era. Parte)
El mismo día
Sídney
Joseph
Alguien dijo que no existe el crimen perfecto, y tal vez tenía razón. Creemos que tejemos una telaraña impecable, que cada hilo está en su sitio, pero siempre hay un nudo suelto, una hebra rebelde que escapa a nuestro control. Actuamos mecánicamente, empujados por la necesidad o el instinto, sin detenernos a contemplar el cuadro completo. Y cuando lo hacemos, ya es demasiado tarde.
Lo peor no es el acto en sí, sino lo que viene después. Las dudas. Las malditas dudas.