La tensión en la casa era palpable en cada uno de los rostros de sus habitantes. Todos preguntaban con frecuencia si Marco ganaría la batalla que libraba contra la muerte y el médico, cada día que pasaba, se mostraba más nervioso por sus escuetas respuestas que solo le brindaba con propiedad a Franco. Lo que la hacía sentir bajo las miradas acusadoras de todos ellos cuando el tema se trataba frente a ella.
Un beso en el hombro mientras tomaba un jugo de manzana la hizo saltar sobre su lugar, d