Francesco esperó impaciente, caminando de un lado para el otro a que hubiera noticias de los estudios mientras era observado desde el cristal por Carlo.
El móvil sonó en el bolsillo del esposo adúltero y este respondió la llamada.
— ¿Ya lo hiciste?
— Aún no, estoy esperando, creo que he descubierto algo…
— ¿El qué?
— Ella está con un tipo, no estoy seguro, pero pareciera que lo hubiera tenido todo planeado… que estuviera con él desde hace tiempo.
— No puede ser posible, ¡Solo piénsalo! Ella sie