— ¿Vittoria? — Giorgia se detuvo tras ella esperando alguna respuesta de su parte, ¡Cualquier cosa!, aunque muy en lo profundo esperaba que ella se girara y se le lanzara encima, no estaba convencida de que la mujer lo hubiera olvidado todo.
— Señorita Giorgia — Greta se acercó a Giorgia y le hablo en susurros — Ella no está bien señorita… mi niña Vittoria no recuerda ni quién es…
Una sonrisa malévola y de profunda satisfacción se dibujó en los labios de Giorgia que no pudo controlar todo lo qu