CAPÍTULO 18. Al parque de los encuentros
[ANDY]
—¿Vamos al parque, mami? —dice mi pequeña.
Escucharla decirme así hace que todo esto valga la pena. ¿Es un sueño? Si lo es, no quiero despertar.
Nunca.
—Con una condición —me mira expectante—: dame un súper abrazo de oso extremo —le digo.
Sonríe y me abraza.
¿Cómo decirle que no?
En este momento, para mí, es simplemente imposible.
Le digo a mamá que la llevaré al parque; solo asiente. Está pegada al teléfono últimamente. ¿Por qué?
Lo averiguaré mañana, en la reunión.
Vaya, ahora que lo p