Hacía mucho que no tenía una comida medianamente normal en casa y eso solo fue posible gracias a la presencia de Jared.
Aunque muy poco participe de la conversación que se desarrolló entre ellos, no me sentí incomoda ni fuera de lugar; al contrario, con los años de conocer la nueva cara de mi madre, aprendí cual era mi lugar y deje de luchar por encajar en sus perspectivas del mundo.
Ya no buscaba agradarle y menos llamar su atención, me daba lo mismo la opinión que ella pudiera tener de mí por