Todo mi cuerpo está en negación total, mi cerebro se rehúsa a creer lo que ve. Kenneth Lawler, esta frente a mí, en mi casa y vestido tan elegante como nunca antes, que su belleza es capaz de cegarte; y lo que más me sorprende de verlo, es que su atuendo combina a la perfección con el mío, como si este encuentro hubiese sido planificado.
— ¡¿Qué demonios haces tú aquí?! —siseé por lo bajo disimulando una sonrisa.
Kenneth miro a Úrsula muy serio y fue como si con eso bastara para comunicarse ent