— ¡Eres esa niña que ha salido en la prensa los últimos días! —digo emocionada con intención de acercarme.
— ¡No te muevas! —grita histérica y nerviosa—. No quiero que te acerques, por favor.
—Pero… todos han estados buscándote —titubeo y miro nerviosa hacia la carretera—. ¿Dónde estuviste?
¡Por favor, que alguien pase por aquí!
—Me escape de las personas que me secuestraron —dice con algo de vacilación y mira hacia abajo; sus ojos acuosos parecen dudar.
— ¿Quiénes te secuestraron? —había miles