Dentro de mí se agita un fuego temible que solo tú logras calmar con tus manos, este fuego me consume cuando no encuentro el azul de tus ojos destellando sobre mí. Eres mi aliento y mi calma.
Ángela
Esa noche el fuego de la pasión caldeaba la habitación, sus cuerpos sudorosos se entregaron una y otra vez, mientras el deseo se avivaba con mayor fuerza en cada beso y en cada caricia. Susurros y gemidos rebotaban en las paredes, sus nombres resonaban cada vez que la gloria los alcanzaba.
El infini