—señor Parrow...— acerca caminando muy sensual hasta llegar a él y posar sus manos en los hombros, que él al sentirla inmediatamente se gira para quedar frente a ella
—no te acerques, no sé que carajos haces aquí
—solo quiero pasar un rato agradable contigo
—eres hermosa, pero mi mujer... no quiero perderla nuevamente— suspira —no tienes idea de lo que me ha costado que ella me dijera que me ama, de verdad no quiero meter la pata, tú me rechazabas no entiendo porque carajos ahora estás aquí, s