—No debes ignorar la realidad, vas a terminar haciéndote más daño si lo haces. —Acaricia mi cabello y mejillas.
Niego.
—Déjame ignorar, al menos hasta que lo soporte. —Trazo la forma de mis cejas con los dedos y muevo los pies insistentemente.
—Jess, Jess, trata de calmarte. Enfrentaremos esto juntos, no vayas a alejarte de mí, yo también te necesito...
Juntamos nuestras frentes y asiento, respirando profundo.
—Trataré de serenarme. —Humedezco mis labios.
—Te amo. Solo quiero lo mejor para ti,