La enfermera se acerca con una carta entre las manos.
—Aquí tienen los resultados. ¡Felicidades! Ahora ya podemos ir a la sala de ecografías. Síganme por aquí...
Me la tiende y la tomo de inmediato, la abro casi rasgando el blanco papel para leer con prisa. No salgo de mi asombro, solo miro el rostro sonriente de Matthew que se acerca al mío. ¡Es positivo!
—No te imaginas lo feliz que me haces mi amor. —Deposita muchos besos en mi boca.
Me abrazo a su cintura y suspiro, respiro su olor. No digo