Lola se hallaba envuelta en un albornoz de Alex, claro que el largo le quedaba grande, pero no le importaba. Alexandra se hallaba sentada en un taburete intentando batir los huevos como se lo había pedido María Dolores.
Desde el móvil de Lolita se escuchaba: «Eres by Myriam Hernández»
—Eres, mi talla perfecta. Eres la luz de mis sueños. Eres mi mundo pequeño. Eres todo para mí —canturreaba Lolita mientras se aproximaba a Alexa y finalizaba de mezclar los huevos con la harina para preparar los