La pizza humeaba sobre la mesa, y aquel aroma activó los sentidos de las pequeñas, en especial de Alexa, pues no estaba acostumbrada a ese tipo de alimentos, pero esa noche iba a ser la excepción.
Lola colocó en los platillos las rebanadas, y Alex ayudó a su hija a colocarse una servilleta para que no ensuciara su ropa. La pequeña empezó a cortar con un cubierto y un tenedor un pedazo; sin embargo, varios champiñones cayeron, entonces volvió a presionar sus ojos y se encogió, creyendo que su p