Dante usa un traje negro y corbata roja. Tiene un lujoso reloj en la muñeca izquierda y una mirada intensa que le pone las rodillas de gelatina.
Se ve demasiado guapo, es un crimen. Le encanta la manera despreocupada en que se encuentra sentado en su silla, como si fuese el rey. Aunque sus ojos están fijos en ella y no demuestran mucha alegría de verla aquí. Todo lo contrario, parece enfadado.
—¿Qué es esto? ¿Dónde demonios está Marcus? —exige saber uno de los socios sentado en el lado derecho,