Los coches avanzaban rápido. Las ruedas chirriaban contra la carretera. Los motores rugían como animales salvajes. Los árboles se difuminan ante las ventanas en franjas verdes y marrones. La velocidad lo hacía temblar todo. Los corazones laten con fuerza en el pecho, pero el aire se sentía estancado, denso y pesado. Todos miraban al frente. Las mandíbulas se aprietan. El coche se sentía enroscado, el silencio se espesaba. El silencio oprimió a todos dentro.
Jack se inclinó hacia delante en su a