Los ojos de Vivian se crisparon al ver a Lylah desaparecer. Santiago se volvió hacia ella, con la frente surcada de arrugas de confusión. Ella se quedó paralizada, mirándolo a la cara como un ciervo deslumbrado por los faros. Su boca se abrió ligeramente y luego se cerró. La confusión que emanaba de ella parece impregnar. Ladeó la cabeza, luego la otra, como si intentara resolver un rompecabezas al que le faltaban demasiadas piezas.
"¿Qué? ¿Tienes algo que decir?" La voz de Santiago rompió el s