"Uf, está bien" gimió Mark, fingiendo exasperación. "Pero me debes una grande. Como toda una vida de niñera gratis de Damon".
Sydney resopló. "Como si ese niño fuera a escuchar a alguien que no fuera yo".
"Tienes razón", concedió Mark. "¿Vas a venir para que podamos....?".
"No. Tengo un millón de cosas que hacer. Seguiremos hablando por celular", respondió Sydney.
"¿La maquilladora quiere que la recojan en la calle Canbury o debo decirle que se reúna con el helicóptero en otro lugar?".
"Sig