Sydney asintió, moqueando suavemente mientras intentaba recuperar la compostura.
"Vamos, tú también no", reprendió, echándose hacia atrás y apretando suavemente el hombro de Grace. "Te arruinarás el maquillaje, y no podemos dejar que eso pase".
Grace soltó una risa temblorosa, parpadeando rápidamente para aclarar su visión.
Sydney sonrió y le entregó a Grace el exquisito ramo que había arreglado cuidadosamente para la ocasión.
"Toma, agarra esto", dijo, entregándole el fragante ramo de flore