Punto de Vista de Sydney
Mark parecía quedarse congelado en el lugar. La mano que sujetaba el encendedor seguía apoyada en la punta del cigarrillo que aún tenía entre los labios mientras me miraba... o mejor dicho, mientras me miraba boquiabierto.
Sus manos cayeron a los lados. Sus palabras estaban cargadas de incredulidad. "No estás bromeando".
Lo miré sin entender. ¿Cuándo nos hicimos tan amigos como para que yo hiciera esa broma? Pensé. Él debió de pensar lo mismo porque negó con la cabeza