Rebeca le ignoró y Logan no dijo nada más.
Romeo salió del otro lado del aparcamiento y al verles se dirigió hacia Rebeca.
—Buenos días.
Rebeca asintió: —Buenos días.
Romeo hizo una pausa y se volvió para saludar débilmente a Logan: —Buenos días.
Logan sonrió: —Buenos días.
Logan había venido para hablar de una asociación.
Como persona importante en la empresa, Rebeca debería haberlo atendido calurosamente.
Pero después de saludar tanto a Rebeca como a Logan, se dio cuenta de que ella no se giró