Carolina corrió hacia allí y dijo contenta: —¡Vaya, cuánta comida deliciosa! ¡Refrescos!
—Sí —dijo Logan—. Hice que alguien preparara un poco cuando supe que venían.
Mientras hablaba, miró a Rebeca, y al ver que esta le ignoraba, sus ojos se posaron en Diego y Adriana, y les hizo un gesto con la cabeza, se levantó y dijo: —Tomen asiento.
Logan tenía un aura fuerte, Adriana y Diego, después de saludar a Esperanza, no pudieron evitar seguir sus palabras y acercarse a Carolina para sentarse con ell