Capítulo 12
Jerry contemplaba las fotos una y otra vez con una expresión de terror en el rostro. La reacción, de su parte, ante la evidencia, no fue inmediata.

- Puedo explicarlo - dijo finalmente.

Las palabras me impactaron. La respuesta no era la que esperaba. Pensé en irme, para, con ejercicios de relajación, disipar mi molestia, pero él me detuvo.

- Elizabet no puedes irte, al menos no sin escucharme. No puedes condenarme antes de que hablemos. Caminé hasta un sillón, que formaba parte del mobilia
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