Sentada frente a mi escritorio, con casi 60 primaveras en mi cuerpo, enfrentándome a una narrativa más moderna, pienso en mi vida a lo largo de estos años, surcada por momentos difíciles y por otros que han marcado de forma positiva mi mundo. En el pasado pude presenciar y vivir con horror el abuso, las calamidades, la soledad y el desamor. Mi adolescencia fue un infierno terrenal y tuvo que aparecer Mirian para salvarme del fuego que me estaba devorando.
A pesar del esfuerzo y los implacabl