AVRIL STEEL
—¿Estás segura de lo que quieres hacer Avril? Ni siquiera lo hemos platicado —dijo mi madre fuera de la habitación. Siguió hablando sin que pudiera ponerle atención, pues estaba concentrada en otra cosa.
Las náuseas que había provocado Derek no eran un caso aislado. En cuanto regresé a casa, noté que los olores dulces me revolvían el estómago. Entonces me preocupé. Decidí comprarme un par de pruebas de embarazo y corroborar que mis encuentros con John no habían surtido efecto, pe