AVRIL STEEL
—¡Lo logramos! —dijo mi abogado entrando a mi oficina, con una sonrisa de oreja a oreja, levantando el acta de divorcio como si fuera su bandera de victoria—. Esta mañana llegaron los documentos firmados. Oficialmente estás divorciada de Derek Malone.
Le ofrecí una sonrisa lánguida en el momento en que entró John. Fresco, con una gran sonrisa y un par de cafés en las manos. —¿Qué estamos festejando? —Sonrió contagiado por la emoción de mi abogado y me ofreció uno de los cafés.
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