AVRIL STEEL
Mi solicitud había sido respondida bastante rápido. Un hombre de actitud fría y reservada se presentó a mi despacho.
Sabía que muchos CEOs y millonarios recurrían a esta clase de personas para sentirse seguros y resolver algunos problemas en los que no se podían involucrar.
Tanto Alissa como yo lo vimos asombradas, parecía un robot, rígido y feroz. Mi ayudante se acomodó los lentes antes de dejar los papeles que iba cargando, sobre mi escritorio, y salir de la oficina, sin desp