Mundo de ficçãoIniciar sessãoHENRY CHAPMAN
Salí de urgencias arrastrando los pies, desconcertado y confundido. Avril se había quedado ahí, esperando. En cuanto me vio, no tardó en dedicarme la mirada más lastimosa de su repertorio, y se acercó. —¿Cómo está ella? —preguntó en un susurro.
Bajé mi atención hacia mi mano, aún podía sentir el calor de la suya, también noté







