JOHN FOSTER
Después de arrullar a Mary y dejarla dormida en su cunita, me dediqué a beber en completa soledad en la sala. No podía evitar evocar una y otra vez ese beso en el aeropuerto.
—Señor, ambas denuncias están vigentes… Se mandará un citatorio a la familia Chapman para que se presenten a juicio —dijo Damián entrando a la sala, deteniéndose en seco cuando notó mi actitud—. ¿Señor?
—Vaya… Entonces vendrá Rita con su «amado padre». No puedo esperar para volverlos a ver, de seguro Avril s